PROHIBIDO ESTACIONAR
Muchas veces cuando voy rumbo al trabajo leo este bendito aviso cada tres cuadras, y me pregunto, no serán estos avisos una especie de sublimización colectiva? Porque pensándolo bien, creo que en realidad influye en nuestro estado de ánimo y sobre todo en nuestras relaciones, porque es la única manera que puedo explicar el desentendimiento de las personas sobre las relaciones que puedan entablar.
Porque nadie quiere arriesgarse? Porque tanto miedo? Este mundo se esta convirtiendo cada vez mas rápido en un eterno prohibido estacionar, donde no se encuentra con frecuencia personas que quieran entregar el alma o de lo contrario dejársela robar, todos andamos con miedo- y me incluyo- sin embargo siento que aun se puede cambiar esto, se que no puedo ni debo juzgar, pero muchas veces he visto como las personas trivializan y dejan envolver a sus relaciones en la rutina, todo por temor a darse al cien por ciento y mostrar ese lado tan humano que todos tenemos muy lejos del trabajo y la sofocante sociedad, que muchas veces sentimos que nos condiciona a actuar de cierto modo cerrado, pero nosotros mismo somos los que permitimos y nos llenamos de mas reglas de conducta, que provocan, nuestra lenta pero monstruosa deshumanización, porque sentir es para los débiles, como nos bombardean a diario, porque este mundo es solo para los ganadores no?- suena a comercial, de producto norteamericano-, quienes luchan y dejan de sentir por conseguir sus objetivos, bah! Con esto no quiero decir que tener ideales y objetivos sea malo, pero no olvidemos nuestra espiritualidad y lo que verdaderamente importa, ser genuinos, sin ataduras ni condicionamientos.
No me auno al grupo de ‘ganadores’ solo al de seres humanos sin límites, no lo he hecho ni lo hago, se me escarapela el cuerpo de solo pensarlo, porque este mundo es para disfrutarlo, y la vida para exprimirla, a través de nuestra individualidad, sin imitar, siendo solo quienes somos, así de simple.
Porque nadie quiere arriesgarse? Porque tanto miedo? Este mundo se esta convirtiendo cada vez mas rápido en un eterno prohibido estacionar, donde no se encuentra con frecuencia personas que quieran entregar el alma o de lo contrario dejársela robar, todos andamos con miedo- y me incluyo- sin embargo siento que aun se puede cambiar esto, se que no puedo ni debo juzgar, pero muchas veces he visto como las personas trivializan y dejan envolver a sus relaciones en la rutina, todo por temor a darse al cien por ciento y mostrar ese lado tan humano que todos tenemos muy lejos del trabajo y la sofocante sociedad, que muchas veces sentimos que nos condiciona a actuar de cierto modo cerrado, pero nosotros mismo somos los que permitimos y nos llenamos de mas reglas de conducta, que provocan, nuestra lenta pero monstruosa deshumanización, porque sentir es para los débiles, como nos bombardean a diario, porque este mundo es solo para los ganadores no?- suena a comercial, de producto norteamericano-, quienes luchan y dejan de sentir por conseguir sus objetivos, bah! Con esto no quiero decir que tener ideales y objetivos sea malo, pero no olvidemos nuestra espiritualidad y lo que verdaderamente importa, ser genuinos, sin ataduras ni condicionamientos.
No me auno al grupo de ‘ganadores’ solo al de seres humanos sin límites, no lo he hecho ni lo hago, se me escarapela el cuerpo de solo pensarlo, porque este mundo es para disfrutarlo, y la vida para exprimirla, a través de nuestra individualidad, sin imitar, siendo solo quienes somos, así de simple.
